La cafeína es una sustancia estimulante que se encuentra por ejemplo en la cola o el café. Existe también la cafeína sintética que se añade a numerosos medicamentos y bebidas energéticas. Es muy habitual tomar una taza de café solo o con leche por la mañana ya que muchas personas dicen que les ayuda a despertarse y a empezar el día con energía. Es común también que los estudiantes en época de exámenes consuman grandes cantidades para lograr un mayor rendimiento acortando horas de sueño. ¿Son estas las únicas ventajas del café?
La cafeína es conocida sobretodo por dar un impulso energético que puede durar hasta 4 o 6 horas tras su ingesta pero además de esto tiene otros efectos en el organismo:
- Actúa como un diurético.
- Aumenta la liberación de ácido en el estómago lo que puede ocasionar acidez y molestias en la zona epigástrica.
- Aumenta la tensión arterial por lo que debe moderarse su consumo en personas con hipertensión o propensas a sufrirla.
Llama la atención su relación con la quema de grasa. Numerosos estudios afirman que la cafeína aumenta el gasto energético a través del incremento de la termogénesis (calor expulsado en las reacciones metabólicas), la beta oxidación (proceso en el que se catabolizan los ácidos grasos) y la reducción de la ingesta calórica. Activa la adrenalina y la noradrenalina del sistema nervioso simpático estimulando el consumo de tejido graso. Se dice que el resto de componentes del café producen sensación de saciedad pero todavía no se sabe bien como. En personas con sobrepeso u obesidad los beneficios se verán reducidos. El tiempo que tarda la cafeína en hacer efecto es de entre unos 15 y 45 min que es lo que tarda en llegar al cerebro.
Algunos estudios defienden que con el consumo de café aumentan las posibilidades de que se produzcan partos prematuros y abortos durante el embarazo. Sin embargo, otros apuntan que una taza diaria no llegaría a ser perjudicial. Los niños no deben tomarlo ya que su organismo está todavía en desarrollo. Obtendremos sus beneficios siempre y cuando la cantidad diaria no exceda los 400 mg. Si abusamos podemos sufir: insomnio, dolores de cabeza, mareos, ansiedad, taquicardias, temblores, dependencia... Las bebidas energéticas poseen gran cantidad de estimulantes como la cafeína y es por ello que no son recomendables. La cafeína en dosis moderadas será entonces una gran aliada si lo que buscamos es reducir nuestra grasa corporal.
Fuentes:
Harpaz,E., TAmir, S., Weinstein, A. & Weinstein, Y. (2016). The effect of caffeine on energy balance. J Basic Clin Physiol Pharmacol;28 (1): 1-10.
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